Los cafetaleros guatemaltecos recibieron un revés ayer cuando el Congreso anunció que no se emitirán unos bonos que pretendían colocarse en Europa para ayudar a los productores en la grave crisis de precios que atviesan.
La decisión fue anunciada por el vocero del Congreso, Leonel Soto, quien mencionó la posibilidad de una línea de crédito entre la banca central y los bancos privados en beneficio de los pequeños y medianos cafetaleros.
El Congreso justificó su decisión aduciendo que apoyar al sector cafetalero, formado por más de 61.000 caficultores, provocaría un déficit fiscal.
De esa forma deshonró un compromiso que gobierno y caficultores habían contraído dentro de la Comisión del Café, donde se aceptó la idea de colocar bonos en el mercado europeo por 20 millones de dólares, según dijo el ministro Finanzas, Eduardo Weyman.
El sector, el principal en la economía guatemalteca, cuenta con 59.646 pequeños y medianos productores agrupados en cooperativas y asociaciones.Hacia ellos enviaría el Congreso la ayuda, con el gobierno como garante entre bancos privados y caficultores.
La negativa es vista como un nuevo golpe al sector empresarial que está enfrascado en una larga disputa con el Gobierno.
Decisiones del gobierno de Alfonso Portillo como importar fertilizantes y venderlo a precios inferiores a los del mercado local o retirar aranceles que protegían a productores de leche, pollo y otros, son consideradas ataques contra el sector económico.
Pero la aprobación de los llamados eurobonos por parte del Congreso, es vista como cuestión de vida o muerte para algunos caficultores.
El fin de semana anterior, un cafetalero del sur del país decidió quitarse la vida, ante las deudas que la crisis del café le había traído, según informó la local Radio Sonora.