El Panamá América
Los accionistas de Adelag S.A. se han comprometido con los 23 bancos acreedores a inyectar como mínimo unos 4 millones de dólares al grupo, como parte del capital fresco que necesitan las empresas para reflotarlas financieramente, de acuerdo a uno de los términos del prearreglo aceptado temporalmente con los bancos.
Hasta el momento lo pactado se ha manejado bajo la promesa de estricta confidencialidad, pero una fuente bancaria, que pidió reserva de su nombre, indicó que se habla de un acuerdo. A pesar de ello, los bancos y Adelag S.A. no han firmado ningún papel en donde quede legalizado, lo que hasta ahora se ha negociado "como una promesa entre hombres".
Un acuerdo en el que participan 23 bancos y la empresa, no es cuestión de un solo día, advirtió la fuente, aunque existen promesas en firme, como destinar 4 millones como mínimo, inicialmente de capital fresco.
Explicó que el esquema de reestructuración se ha demorado, porque también se contempla a los suplidores y accionistas.
Adelag no ha hecho efectivo el pago de los intereses de los préstamos que mantiene con los bancos. Sin embargo, éstos no contemplan el secuestro de ninguna de las empresas, como una estrategia pragmática para que el grupo "tome un respiro" e intente una operación de salvamento.
La fuente expresó que hay que esperar la decisión que tomen los bancos con relación al plan de reestructuración, como resultado de las negociaciones que se realizan desde hace varios meses, para salvar a las empresas de la crisis económica que atraviesan.
Adelag S.A. debió presentar su plan de reestructuración de acuerdo a lo programado el 15 de diciembre. No obstante, los bancos extendieron su plazo, porque aún faltaban algunos puntos que requerían ser analizados y porque su objetivo es recuperar todo o parte de sus respectivos adeudos antes que sobrevenga el naufragio.
Algunos analistas estiman que la situación del grupo Adelag ha ingresado a una fase decisiva y le será difícil conseguir 4 millones de capital fresco en el mercado financiero si prácticamente le deben a casi todos, "excepto al banco de sangre". El último y desesperado recurso que le queda a los hermanos de la Guardia es vender propiedades personales -casas, acciones, etc.- comentó un experimentado banquero.