El Consejo de Política Cafetera de Guatemala aprobó ayer la creación de dos fideicomisos de crédito por un total de 150 millones de dólares para enfrentar la crisis del sector, informaron fuente oficiales.
Uno de los fondos, por 50 millones de dólares, estará destinado a los pequeños productores de hasta 100 quintales de café pergamino, a once años plazo, diez de funcionamiento y uno para liquidación, precisó en rueda de prensa el ministro guatemalteco de Agricultura, Jorge Escoto.
Los 100 millones de dólares restantes será para medianos y grandes productores, en créditos con condiciones similares al anterior, agregó.
Escoto estuvo acompañado de sus colegas de Finanzas, Eduardo Weymann, y Relaciones Exteriores, Gabriel Orellana, así como del presidente de la Asociación Nacional del Café (ANACAFE), Manfredo Topke, quienes junto al presidente del Banco de Guatemala (central), Lizardo Sosa, integran el Consejo.
El organismo aprobó el establecimiento de un comité técnico que debe definir en un plazo de 30 días la contratación del banco fiduciario y el mecanismo para administrar los fondos.
El ministro de Finanzas, Eduardo Weymann, explicó que los fondos para el café están incluidos en los cerca de 500 millones de dólares que tiene planeado recaudar el Gobierno con la próxima negociación de bonos en el mercado europeo para el Programa de Reactivación, Diversificación y Modernización del sector agropecuario.
La Administración del presidente del país, Alfonso Portillo, gestiona la emisión de los títulos, denominados "Eurobonos", que debe ser aprobada por el Congreso Legislativo.
En este sentido, Weymann aclaró que la obtención de los recursos depende de la agilidad en la aprobación y emisión de los papeles pero también de su exitosa colocación en los mercados financieros europeos.
El presidente de la ANACAFE, la máxima entidad de los productores de café, dijo que los recursos tienen como finalidad hacer frente a la crisis que vive la caficultura por la sostenida caída de los precios en los mercados internacionales.
Según Topke, las exportaciones de café dejarán este año unos 300 millones de dólares en divisas menos que el total recaudado en el 2000, cuando registró un ingreso de 600 millones de dólares.
Otras de las medidas adoptadas por la ANACAFE ante la problemática del sector es promover el consumo interno del grano y la utilización de los cafés de baja calidad como combustible para generar electricidad o elaborar cemento.
El café fue la principal actividad económica del país hasta el año pasado, cuando por primera vez se vio superada por el turismo, que generó unos 700 millones de dólares en divisas.