Pronto tendremos en el mercado una consola de 99 dólares que es solo un poco más grande que un cubo de Rubik. Funciona con el sistema operativo Android de Google y obliga a los desarrolladores a ofrecer una versión de sus juegos gratuita.
Los que respaldaron el proyecto en Kickstarter tendrán sus Ouya a finales de este mes y la consola saldrá a la venta para todo el mundo en junio. Julie Uhrman, la creadora de este proyecto, asegura que la industria de los videojuegos está “rancia”.