Las empresas de construcción e ingeniería estarán entre los principales beneficiarios de los gigantescos esfuerzos de reconstrucción esperados en el sur de Estados Unidos tras la destrucción provocada por Katrina.
El costo de los daños podría superar 125,000 millones de dólares, según algunas estimaciones, y el Congreso ya votó 62,000 millones de dólares en fondos de emergencia.