La Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) redujo el período de autorización de un proyecto de 450 días a 100. El proyecto se refiere a la cadena hotelera Decameron, que tramita una concesión de un sector de playa con la ARI, para la construcción de un hotel en Playa Diablo, (Sherman) provincia de Colón.
Alfredo Arias Grimaldo, administrador de la ARI, manifestó que la construcción del hotel ecológico se dará inicio una vez aprobados los acuerdos por la institución. La ARI y la cadena Decameron se encuentran en la etapa de negociación ya que hay detalles que afinar antes del desarrollo del proyecto, afirmó Arias.
De acuerdo con la oficina de mercadeo de la ARI, el proyecto ya pasó por el visto bueno del Comité de proyectos, quedando pendientes detalles como la ubicación y los linderos, puesto que para finales de agosto se espera una respuesta a la nueva propuesta de inversión.
Sherman viene a ser el complemento en el Atlántico para activar el desarrollo turístico en las áreas revertidas, ante la realización de megaproyectos en el área de Amador (Pacífico).
El área de playa que se negocia es de 21 hectáreas, en las cuales se planifica la construcción de un "eco-hotel" con 60 habitaciones en su primera etapa y cuya inversión inicial sería 5 millones de dólares.
Arias considera que en Sherman hay posibilidad de que incursione el turismo sin alterar el ecosistema ya que esta área consta de 11 mil hectáreas de bosque virgen. Adicional de su exuberante flora, Sherman consta de una pequeña pista de aterrizaje lo cual sería útil para la reactivación del turismo.
El funcionario precisó que no se espera que las 2,800 embarcaciones que pasan por el Caribe hagan sus reparaciones en Panamá, pero sería suficiente que a un 10% de este total se le practique el mantenimiento.
Ello representaría varios millones de dólares adicionales para Panamá previendo que por una embarcación se pueda cobrar 1 millón de dólares, (dependiendo del trabajo que se realice).
Según Singh, el retorno del dinero invertido dependerá del tiempo que estipule la Junta Directiva del Canal de Panamá. Normalmente, con activos como los del astillero, se habla de un período de 50 años de retorno, con una rentabilidad fija de 14%.
En la sección de astillero de la ACP trabajan alrededor de 500 personas y aunque la actividad comercial estará en manos de la empresa privada, probablemente esta entidad también tendrá que aumentar su flota laboral.
En la sección de astillero de Colón se fabrica con especificaciones internacionales, la primera lancha de aluminio en el país. Esta lancha tiene 54 pies de largo y capacidad para transportar 54 personas y es la que generalmente usted observa en las maniobras o patrullaje o movilización de personal en la ACP. En el pasado se construía en el extranjero, sin embargo, ahora se trabaja en este prototipo, -que estará listo en agosto- para analizar la posibilidad de que cada año se fabrique una.
De ser exitosa la operación, la Administración del Canal empezaría a fabricarlas de forma masiva para su comercialización. Cada una de estas lanchas tiene un costo de 800,000 dólares.
Singh manifestó que este tipo de embarcación son muy funcionales en la región, por ser rápidas, pequeñas y de fácil manejo. Pero a aquí no acaban las obras de ingeniería. También se construirá una barcaza de perforación en enero próximo, cuyo diseño ha sido hecho en el extranjero.