"Existe un riesgo para la salud humana por el consumo de carne de pollo provenientes de mataderos cladestinos", denunció Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República (UNCUREPA).
Si se está manejando el sacrificio de miles de pollos en plantas que no cumplen los requisitos mínimos de salud, los riesgos de los consumidores de adquirir enfermedades resultan "altísimos", insistió Acosta.
Asimismo, el presidente de la UNCUREPA consideró que este tipo de plantas de sacrificio pone en peligro la industria avícola, en este caso con los mercados internacionales de exportación.
Precisamente, la industria avícola coincidió con los consumidores por el temor existente por el funcionamiento de este tipo de plantas clandestinas en el país.
El presidente de la UNCUREPA, sostuvo que el único responsable de esta situación es el Ministerio de Salud, porque "estoy seguro de que estas irregularidades de los mataderos clandestinos no existirían en el área metropolitana, ni en el distrito de San Miguilito, debido al férreo trabajo que realizan ambas direcciones de salud.
El problema de los mataderos clandestinos, según Acosta, radica en que los directores regionales de salud son dueños de su república. Aparentemente, afirmó el presidente de la UNCUREPA, las autoridades superiores del Ministerio de Salud desconocen lo que está ocurriendo con las instalaciones de mataderos clandestinos.
"Entiendo que para el funcionamiento de una planta de sacrificio de este tipo no existen los permisos provisionales de salud", enfatizó el alto representante de los consumidores a El Panamá América.
Hizo un llamado a los consumidores del área oeste del país, región donde están ubicados específicamente estos mataderos, para que no compren carne de pollo en lugares que no la venden certificada.
Recientemente, la Asociación Nacional de Avicultores de Panamá (ANAVIP), denunció la operación de tres plantas para sacrificios avícola ubicadas en Chorrera y Chepo.
Roberto Toledano, presidente de la ANAVIP, aseguró que el Decreto 368 que reglamenta las plantas para sacrificio agrícola y su procesamiento "no contempla la expedición de permisos provisionales" por parte de las autoridades competentes.
Insistió que "no existe tal cosa dentro de nuestra reglamentación que diga que se puede abrir una planta provisionalmente, por lo que no debe existir un requerimiento diferente al existente para las demás plantas".
Consumidores atemorizados por mataderos clandestinos
El problema de los mataderos clandestinos, según la UNCUREPA, radica en que los directores regionales de salud son dueños de su república.