Los consumidores estadounidenses, que hasta ahora eran el sostén de la recuperación económica, gastaron mucho menos en setiembre, por lo que para los próximos meses se prevé que el crecimiento de la primera economía mundial pierda ritmo.
Las ventas minoristas en Estados Unidos cayeron 1.2% en setiembre en comparación a agosto, registrando su caída más importante desde noviembre de 2001, anunció el departamento de Comercio ayer.
Dicha baja (debida en gran parte a una caída de 4.8% de las ventas de automóviles) es más importante que lo previsto, ya que los analistas estimaban una baja limitada a 0.6%, y ocurre luego de tres meses consecutivos de alza.
Las ventas minoristas constituyen un buen medidor de los gastos de consumo, que representan por sí solos dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos.
La firmeza del consumo hasta agosto está en el origen de la recuperación económica estadounidense tras la recesión del año pasado, ya que las inversiones de las empresas continúan congeladas. La confianza de los consumidores en la economía bajó mucho en octubre, para caer a su nivel más bajo desde setiembre de 1993, según información públicada por la Universidad de Michigan este viernes. Los datos alimentan la conclusión de que los gastos de consumo deberían retraerse en los próximos meses. El índice de confianza cayó de 86.1 puntos en setiembre a 80.4 puntos en octubre, y se encuentra por debajo de las previsiones (los expertos estimaban la cifra en 85.5) y de su nivel de setiembre de 2001, cuando la confianza de los consumidores estaba muy afectada por los atentados contra Washington y Nueva York.