Otro descubrimiento. En los días cercanos al 12 de octubre, las autoridades "descubrieron" que el arroz que consumen los panameños es de mala calidad.
Sin embargo, ya en el 2005 los molineros habían dado las primeras alertas sobre este problema.
"La calidad del arroz nacional es mala, y se nos hace imposible cumplir con las normas de calidad exigidas", decían en una carta fechada el 31 de julio de 2006 y dirigida al ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar.
Cabe destacar que el ahora ministro fue el asesor de los molineros durante la primera etapa de las negociaciones para un Tratado de Promoción Comercial con Estados Unidos.
"El problema es generalizado en todos los campos de producción a nivel nacional, ya que el color del arroz y lo yesoso es una degeneración que tenemos en las semillas y las variedades existentes", le informaban a Salazar.
Razón no les faltaba. Desde finales de la época del 90 hasta la fecha pocas son las semillas certificadas que ha puesto el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (IDIAP) en manos de los productores.
En esos años, la entidad liberó la variedad Vioal, al parecer, su último gran esfuerzo investigativo en materia de arroz.
Curiosamente, ya se ha convertido en tradición que anualmente este instituto de investigaciones destine un 4% de su presupuesto para esta labor.
El 96% restante es para pagar planillas.
En el país la producción de semilla básica y registrada la realiza la unidad de semillas del IDIAP y en menor escala la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá.
Nadie en esta entidad gubernamental se aventuró a emitir conceptos al respecto.
Las variedades de arroz que se cultivan localmente son la Anabel, Anayansi, Cica 7, Cica 8, CR 1113, Panamá 1048, Panamá 1537, Panamá 4721, Panamá 3621 y Tocumen 5430.
Losproblemas de Panamá con el cultivo del arroz, según productores, molineros y funcionarios consultados, se inició hace algunos años cuando los gobiernos de turno empezaron a no pagar el Fondo Fondo Latinoamericano de Arroz de Riego (FLAR).
El FLAR es un consorcio de genética de generación de nuevas variedades del cual Panamá era socio fundador hace 10 años.
De acuerdo con la producción existente, el país debe pagar al FLAR una cuota anual de 30 mil dólares, lo que le permite recibir germoplasmas para desarrollar nuevas variedades .
Los germoplasmas son manejados por la Facultad de Ciencias Agropecuarias y por el IDIAP.
Actualmente se pagaron 15 mil dólares y en diciembre se debe pagar el resto, informó Eduardo Véliz, presidente de la Federación de Arroceros y Granos Básicos de Panamá.
Un reciente análisis a más de 46 marcas que se distribuyen en todo el país reveló que ninguna cumplía con las normas COPANIC, que rigen la calidad de este producto.
En esta ocasión se agudizó el problema del arroz "yesoso", o sea, el grano que está más blanco de lo normal.
Pedro Meilán, administrador de la Autoridad de Protección y Asuntos del Consumidor, reiteró que los consumidores deben revisar el grano antes de comprarlo.
Para el productor y molinero, Fernando Anguizola, en este momento la calidad del arroz se ha visto afectada, "porque se ha dejado un poco de lado la investigación de mejores semillas adaptadas a nuestras condiciones climáticas".
Sobre los recientes resultados aportados por la Autoridad de Protección al Consumidor, Anguizola indicó que en muchas pruebas ni siquiera el arroz importado de Estados Unidos cumple con las normas de calidad.
Con esto, agregó, queda demostrado que estas normas no se ajustan a la realidad productiva nacional.
Tanto molineros como productores, confirmó Anguizola, llevan años haciéndole llamados a las autoridades para buscar una solución a esto.
En esta crisis del arroz, uno de los sectores más cuestionados, a parte de los molineros, han sido los comerciantes, quienes han preferido no emitir declaraciones.
Pedro Acosta, de la Unión Nacional de Consumidores de la República de Panamá (UNCUREPA) la grave situación de aumento paulatino, artificial e injustificado de los precios del arroz, es una completa burla para el consumidor panameño.
De acuerdo con un comunicado de la UNCUREPA, el aumento repentino del precio del arroz se debe a un "apetito voraz " de los productores, molineros, intermediarios, comerciantes o vendedores de arroz nacional.
Mientras el debate continúa, el arroz sigue cocinandose a fuego lento, pues su calidad no es la mejor, como lo pregonan algunos productores.