Desde que se anunció la crisis financiera internacional que estremeció los cimientos de Estados Unidos y a algunas economías europeas, la pregunta era cómo se vería afectado Panamá.
Hoy que el panorama no ha cambiado mucho en el plano internacional, en el que las naciones una tras otra como España, Alemania e Irlanda han anunciado la crisis que embarga sus economías; Panamá se vislumbra como un país afortunado, que sigue creciendo.
Aunque no hemos sido tocados por estas situaciones internacionales es importante que el país tenga una política de contención del gasto, que nos permita guardar un poco por si en algún momento se ve en peligro nuestra economía.
La política de responsabilidad fiscal es el inicio de lo que debería ser una política de Estado.