Las medidas principales que ha añadido el Senado son las siguientes:
- Se eleva de 100.000 a 250.000 dólares la garantía que se aplica a los depósitos de los clientes bancarios cuando una entidad se ve abocada al cierre o a la quiebra. Es medida tiene por objeto mantener la confianza en el sistema bancario y evitar la fuga de dinero de una entidad a otra.
- Millones de contribuyentes con ingresos medios se beneficiarán de la exención a la llamada "Tasa Mínima Alternativa", una norma que, en general, implica impuestos más elevados.
- Se conceden desgravaciones fiscales y otros incentivos para las empresas o particulares que inviertan en energías renovables, como plantas solares o eólicas, producción de etanol celulósico, o en la compra de coches eléctricos o híbridos.
- Se otorgan exenciones fiscales para las empresas que inviertan en nuevos mercados, en investigación y desarrollo, así como a los pequeños comercios y restaurantes que inviertan en mejoras.
- Se da autoridad a la Comisión de Valores estadounidense para prohibir la práctica conocida como "mark to market", que permite a las entidades asignar a un bien el valor de mercado.
Estas medidas se unen a otras ya contenidas en el programa, como las siguientes:
-Los contribuyentes recibirán derechos de compra de acciones (warrants), con lo que se beneficiarán si las empresas que reciben la ayuda se recuperan.
-El Gobierno limitará los ingresos de los directivos de las compañías participantes en el programa. Los jefes de empresas en quiebra no podrán recibir beneficios multimillonarios cuando sean despedidos, los cuales se conocen en el argot financiero estadounidense como "paracaídas dorado". El Gobierno también elevará los impuestos a firmas que paguen a sus directivos por encima de 500.000 dólares al año.