Por primera vez en los últimos seis años la economía panameña, medida a través del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), muestra signos negativos.
En abril del 2009 cayó 2.7% con respecto a igual período del año pasado.
En los primeros cuatro meses de este año el crecimiento ha sido de apenas 1.5%, muy por debajo de las proyecciones del sector público, privado y de organismos internacionales, que lo situaban en un 3%.
Tan solo esta semana, Humberto López, economista para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, dijo que, aunque la entidad estima un crecimiento para Panamá de un 3%, no descarta una rebaja.
Esto, agregó, debido al descenso al tercer trimestre de un 47.8% en las exportaciones y de un 31% en la inversión extranjera.
No obstante, el representante del Banco Mundial indicó que “pero aún así, el desempeño de Panamá será uno de los mejores de Centroamérica”.
En su opinión, la modificación de la Ley de Responsabilidad Fiscal y Social, que permite el aumento del déficit a un 3%, es una alternativa para continuar las inversiones.
Para el economista Aristides Hernández, nuevos factores están contribuyendo a que la economía panameña se desacelere.
Entre ellos citó el bajo nivel que tuvo la reciente campaña política, “que no se concentró en las propuestas, sino más bien en el desprestigio”.
Igualmente, manifestó que la aparición de la gripe AH1N1, ha afectado de manera importante la actividad del turismo, y los sectores vinculados a este motor de la economía.
El economista, quien preside la firma Latin Consulting, también sostiene que la inseguridad que se vive en el país ha contribuido a que se alejen algunas inversiones que serían decisivas para continuar con el desarrollo económico del país.