Sin embargo, a pesar que la mujer panameña se está capacitando más que el hombre, éste quizás por razones culturales recibe mejores salarios.
Cifras del Ministerio de Desarrollo Social indican que unas 15, 419 mujeres se incorporan anualmente como población económicamente activa, lo que implica un crecimiento anual de 5.3%.
Maria Roquebert, ministra de Desarrollo Social, señaló que cada día son más las mujeres que se incorporan en los oficios que son tradicionalmente ocupados por varones.
No obstante, aún hay grandes lagunas y la desigualdad salarial es notable, especialmente en la escala de 400 a 600 dólares.
La participación por sexo en la actividad económica para el año 2005 registró una tasa de 80.3% para los hombres y 47.4% para las mujeres, según la encuesta Hogares de la Contraloría General de la República. Es decir, que mientras hay unos 809, 185 hombres en la actividad laboral, apenas hay 463, 849 mujeres.
Sin embargo, entre el 2004-2005 se observa una leve disminución en la participación de los hombres, mientras que las mujeres incrementan su participación, lo que evidencia la inserción de la mujer en el mercado de trabajo, señala la encuesta.
Para la asesora en Educación del Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (CoSPAE), Noemí Castillo, las mujeres hicieron su trabajo al superarse académicamente y ahora falta más apoyo de las autoridades y de la sociedad para que se dé una equiparación en los salarios. Considera que se ha avanzado mucho en el tema, porque cada día más mujeres ocupan altos puestos gerenciales.
En el caso del desempleo abierto se evidencia la misma tendencia, registrando las mujeres una tasa de 9.8%, en contraste con el 5.6% de los hombres.
Históricamente las mujeres se concentran en ocupaciones menos valorizadas socialmente, mientras que los hombres ocupan los puestos de mayor reconocimiento para la sociedad.
Roquebert dijo que los sindicatos y la empresa privada también tienen una parte de responsabilidad en el mejoramiento de las condiciones laborales y en la equiparación salarial entre ambos sexos. Destacó que la mayor desigualdad se da en mujeres profesionales que están entre 25 y 39 años.
Pese a que esta situación se da a nivel nacional, es más común en el sector rural donde las mujeres tienen un nivel inferior de educación.
Un estudio sobre Economía y Género en Panamá, realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), señaló que los sectores más prometedores de la economía nacional son en donde más casos de desigualdad salarial se presentan.
Así por ejemplo, en el sector turismo, los hoteles contratan personal femenino para actividades menos calificadas y con menor remuneración.
Según el estudio, la mayoría de las mujeres son camareras, saloneras y otras trabajan en la cocina. Un porcentaje muy bajo es empleado en el área de administración. Una situación similar se da en las agroindustrias donde por lo general las mujeres tienen salarios promedios más bajos que los hombres.
Por otro lado, el estudio del PNUD destaca la participación femenina en los "call centers", en donde el 55% de los trabajadores son mujeres y la mayoría de los trabajadores está formada por una población joven.
Según el censo de 2000, las mujeres representan el 49.5 de la población total, del cual el 37.8% vive en el área rural y el 62.2% en ciudades.
El 8.1% de las mujeres rurales trabajan en la agricultura y la pesca, sectores subestimados y no remunerados en su mayoría, según estudios de la ONU.