Aún no existe una posición conjunta de los diferentes sectores en Panamá para ser presentada ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y sostener que el país no es un paraíso fiscal.
Hasta el momento, el país se mantiene a la expectativa de lo que pueda suceder en la reunión del G20 el próximo 2 de abril, donde el país puede ser presentado por la OCDE como un paraíso fiscal.
El eco del tema es cada vez más duro y este martes el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, reclamó mayor “dureza” contra los paraísos fiscales y el lavado de dinero.
Las declaraciones de Obama podrían afectar a Panamá si es considerado un paraíso fiscal, ya que Estados Unidos es el principal socio comercial del país y está a la espera la ratificación del Tratado de Promoción Comercial.
La semana pasada los gerentes de los bancos se reunieron para tomar una posición ante la amenaza de la OCDE.
Moisés Cohen, presidente de la Asociación Bancaria, indicó que próximamente presentarán una sustentación en donde se justifica el hecho de que “Panamá no debe estar en una lista de paraísos fiscales”.
Por otra parte, el Ministerio de Comercio e Industrias también estudia una posición que plantear ante la OCDE antes de la reunión del G20.
Y es que las consecuencias de estar en una lista de paraísos fiscales puede afectar el comercio y sus transacciones, según algunas de las conclusiones de los banqueros durante la recién finalizada convención bancaria que se realizó en el país.
Para Jorge Salas, gerente general de Banesco S.A, evidentemente hay una presión del G20 para que Panamá deje de ser un supuesto país no colaborador a uno colaborador en materia fiscal.
No obstante, Salas afirmó que Panamá tiene cosas que exhibir, como la medida que los bancos conocen a sus clientes, y en materia fiscal sí se pagan impuestos.
Con relación con el tema de una mayor regulación, dijo que una mayor regulación “no es necesariamente mejor”, pues el punto es que la regulación sea la adecuada, y Panamá cuenta con un sistema regulador.
Para Ricardo Ayala, presidente ejecutivo de Banesco, en Panamá las regulaciones son exhaustivas, y las de la banca comercial son muy parecidas a las de Estados Unidos.