La escalada de precios a nivel internacional de cereales como el arroz y el trigo, unida a los esfuerzos de las autoridades chinas para que la producción de alimentos básicos se quede en el país para frenar así la inflación, están provocando la aparición de casos de "contrabando de grano" en el gigante asiático.
Según informó ayer el diario oficial "China Daily", oficiales de aduanas del puerto de Ningbo, en la provincia oriental de Zhejiang, decomisaron recientemente más de 130 toneladas de trigo listas para ser exportadas ilegalmente.
Asimismo, oficiales de aduanas de Hangzhou, también en Zhejiang, detectaron cuatro casos de este tipo de contrabando las últimas semanas del mes de abril, en los que inmovilizaron 33 toneladas de trigo y 7 de arroz que pretendían ser vendidas ilegalmente en el exterior del país.