El contrabando deprime el sector textil en Paraguay y golpea fuertemente a los confeccionistas que lamentan que la venta callejera es terminal de grandes contrabandistas, según un informe divulgado este sábado por empresarios del sector. La industria confeccionista cuenta hoy con menos de 26.000 puestos de trabajo activos de los 40.000 que había hace cinco años, de acuerdo a la Asociación de Confeccionistas.
El gremio denunció que las calles céntricas de la capital paraguaya se han convertido en un "shopping" de prendas de vestir ilegal, proveídas por los grandes contrabandistas. José Luis Daporta, titular de los confeccionistas, dijo en el reporte que la ropa ingresada de contrabando viene de Iquique, el puerto libre chileno, que importa a su vez saldos de contratemporada del hemisferio norte.
Con las microdevaluaciones de la moneda brasileña el problema se agrava "porque en el fondo consiste en una macrodevaluación que lleva ya dos largos años". Paralelamente, ingresa mercadería brasileña a precios con los que no se puede competir por el problema cambiario, se lamentó el empresario.
Daporta describió a los vendedores de la calle como gente desocupada. "Tienen un rostro real, pero también tienen rostros reales los 26.000 empleados que ha perdido el sector confeccionista, aún cuando ésta sea una fría estadística", consideró. Casi el 85% del personal ocupado en la industria de la confección es femenino y la mitad son cabezas de hogar."Es realmente criminal la forma como se han perdido esos puestos de trabajo frente a la indiferencia, a lapción y a la mafia", subrayó.