El presidente colombiano Alvaro Uribe se declaró "desesperado" con el ingreso a su país de productos chinos de contrabando al tiempo que defendió su decisión de imponer un gravamen arancelario a artículos de ese origen.
"En Medellín (segunda ciudad colombiana) me reúno con pequeños empresarios. Me estaban diciendo algunos: los que producen confección para el mercado nacional se están sintiendo desalojados por los chinos. Entonces, uno se desespera", dijo Uribe a la privada radioemisora La FM al justificar medidas recientes para restringir el ingreso de productos de ese país.
"Hemos tenido que tomar esa salvaguardia para proteger el empleo de los nuestros", aseguró el mandatario, quien aclaró que esa medida "no tiene significado político alguno".