Los controladores franceses, que se habían declarado en huelga hasta el jueves, anunciaron hoy su decisión de anular la protesta de ese último día, ante el positivo avance de la negociación mantenida con las autoridades.
El SNCTA, considerado el principal sindicato del sector, dijo en un comunicado que ha constatado "con satisfacción la evolución alentadora de la postura del Gobierno, principalmente sobre el dossier europeo".
Una de las razones de la protesta iba en contra de las modalidades del plan que tiene la Comisión Europea para, por tercera vez y tras casi diez años de fracasos, intentar crear un verdadero "Cielo Único Europeo" con el que hacer frente al creciente tráfico aéreo.
"La elección del SNCTA de llevar a cabo una acción fuerte y sin concesiones ha permitido crear hoy las condiciones de un acercamiento franco-alemán contra las posiciones de la Comisión. La acción común de esos dos Estados permitirá invertirlas y será determinante en la escritura de los futuros reglamentos", señala la nota.
El sindicato considera que la primera versión de ese futuro protocolo está "muy por detrás" sobre la problemática europea, y no reconoce "suficientemente" la postura central de los controladores, por lo que es necesaria una nueva versión que "integre los avances susceptibles de satisfacer mejor nuestras demandas".
Los ministros de Transporte francés y alemán, Frédéric Cuvillier y Peter Ramsauer respectivamente, enviaron hoy una carta a la Comisión Europea solicitando que aplazara el proyecto de liberalización del control aéreo, según el comunicado.
"El ministerio ha entendido nuestra postura", indicó el SNCTA, que no ha anulado la huelga de hoy ni la de mañana "para mantener la unión sindical con las otras organizaciones que decidieron movilizarse ese día".
Ante el preaviso de huelga presentado la semana pasada, la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) había solicitado este fin de semana a las compañías aéreas que ajustaran su plan de vuelos de estos tres días y redujeran sus salidas a la mitad.
Para hoy, según indicaron a Efe fuentes de esa entidad, se calcula que en los diez principales aeropuertos del país se han anulado unos 1.800 vuelos, lo que entraba dentro del programa previsto.