Todo la infraestructura del Estado y propia que utiliza la compañía Texaco Chevron en la refinación de combustible podrán ser usadas por la empresa, según lo acordado en el convenio que sella la terminación del Contrato Ley entre ambas partes.
Estaba descontado que esto le diera ventaja a Texaco Chevron sobre el resto de las empresas que participen en el mercado de hidrocarburos ahora liberalizado, porque, en síntesis, continuará haciendo uso de los muelles y demás instalaciones construidas por la propia Refinería Panamá, ahora propiedad de Texaco Chevron.
De acuerdo con el convenio de terminación del Contrato Ley, Refinería Panamá manifestó su interés de utilizar las instalaciones para continuar llevando a cabo actividades propias de un terminal de petróleo, tales como la importación, compra, almacenaje, mezcla, envase, manejo, trasiego, comercialización y venta de productos derivados de petróleo.
Al tener Refinería esta infraestructura, las ganancias que antes reportada como refinador exclusivo, en adelante las recompensará almacenando el combustible que entre a Panamá por medio de otras compañías.
Antes del 31 de diciembre de 2002, Refinería Panamá y el Estado, a través de la Autoridad Marítima de Panamá y del Ministerio de Economía y Finanzas celebrarán y perfeccionarán dos contratos mediante los cuales se confiere a Refinería Panamá, S.A., el uso de bienes de propiedad del Estado.
Además, perfeccionarán un contrato de Operación y Administración de Zona Libre de Petróleo, para que en forma ininterrumpida después de la terminación del Contrato-Ley No. 35 la empresa siga gozando de esta condición.
Por otra parte, Refinería Panamá se obliga a ejecutar un Programa de Adecuación y Manejo Ambiental para el Cierre de sus Operaciones de Refinación y un Programa de Adecuación y Manejo Ambiental para el Centro de Acopio de Combustible
Los Programas Ambientales tendrán por objeto, entre otros, el cierre ambientalmente seguro de la planta industrial de Refinería Panamá y la mitigación de los efectos adversos que sus operaciones industriales de refinación, transformación o procesamiento hayan podido ocasionar.
Estos planes ambientales se realizarán de acuerdo con las técnicas y prácticas comúnmente aplicables a la industria petrolera y de acuerdo con el cronograma de ejecución previsto y su costo de ejecución correrá por cuenta de la empresa.