Corea del Sur y EE.UU. concluyeron ayer su sexta ronda de negociaciones bilaterales para firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre un cierto optimismo sobre las probabilidades de alcanzar un acuerdo en próximas reuniones.
En la última jornada de esta reunión, que comenzó el pasado lunes, no se lograron avances visibles, pero ambas partes consideraron que han podido acortar las diferencias en muchos asuntos.
Según fuentes surcoreanas, el más importante avance de esta ronda se produjo en los productos industriales, cuyos aranceles serán suprimidos en un plazo máximo de diez años, salvo productos excepcionales.
La representante estadounidense, Wendy Cutler, dijo haber logrado un "importante progreso" en esta reunión y se mostró optimista en cuanto a que llegue a un acuerdo antes de abril, fecha tope para acabar las negociaciones. Por su parte, el negociador surcoreano, Kim Jong-hoon, consideró que en esta ronda se elevó la probabilidad de alcanzar un consenso y pronosticó lograr el acuerdo a partir de la séptima ronda.