Iridium, que se inició como el más novedoso sistema de telecomunicaciones y que esperaba revolucionar la vida de millones de personas, en especial a los hombres de negocios, se ha declarado en bancarrota y se ha acogido a la Ley 11 de los Estados Unidos, para tener un respiro de sus acreedores, a los que les adeuda actualmente cerca de 3 mil millones de dólares entre préstamos y bonos.
La historia de Iridium se inicia hace 10 años, cuando un grupo de técnicos y empresarios, encabezados por el multimillonario consorcio Motorola, tuvo la visión de lanzar una constelación de satélites que permitiera mantener una comunicación inalámbrica ininterrumpida desde cualquier parte del planeta.
Sin embargo, a casi un año de haber entrado en operaciones, las cosas no resultaron como los ejecutivos habían planeado y de los 500 mil usuarios que esperaban tener para esta fecha, la cifra escasamente alcanzaba los 15 mil hasta mayo de este año, situación que motivó que en pocos meses las acciones de la compañía cayeran de 70 dólares a menos de 6 dólares.
¿PORQUE FRACASO IRIDIUM?
Para algunos entendidos en la materia, el colapso de Iridium se debe a diversos factores que se conjugaron para hacer fracasar una inversión de 6 mil millones de dólares.
El primero de ellos se debió a la tecnología satelital que utilizo la empresa para desarrollar su sistema. Cuando se decidió iniciar operaciones la empresa se eligió utilizar lo que se conoce como "satélites inteligentes", que cuentan con computadoras a bordo, que les permiten pasarse la señal de unos a otros, sin la necesidad de utilizar estaciones terrenas, lo que prácticamente la convertía en una compañía de larga distancia en el cielo.
El problema con esto es que los satélites son bastante sensibles y consumen mucha energía, acortando a unos cinco años su vida útil, lo que significa que para este momento ya se encuentran varios ingenios fuera de servicio y se han empezando a crear "huecos" en la red de comunicación" que interrumpen las comunicaciones, lo que no es del agrado de los usuarios que han pagado hasta 4 mil dólares por un teléfono.
Igualmente Iridium decidió utilizar una tecnología digital conocida como TDMA, que a pesar que no se encuentra obsoleta impide tener una diversidad en el paso de llamadas y ya empieza a ser desplazada por sistemas más avanzados.
La Corporación Iridium, que inicio operaciones en Panamá en el mes de enero y cuyo representante es la empresa Ce Comunica, también tuvo grandes fallas en cuanto al mercadeo, dado que cinco años antes señalaron a nivel mundial que el servicio comenzaría el 23 de septiembre de 1998.
Cinco meses antes de esta fecha se gastaron 140 millones de dólares en una campaña publicitaria global para promover el servicio. No obstante llegó el 23 de septiembre y nunca tuvo la capacidad de iniciar operaciones, sino hasta mediados del mes de noviembre, brindando una mediocre cobertura.
Este fenómeno provocó que los efectos de la campaña se perdieran y no tuvieran los efectos positivos que se buscaban entre el público, además de que las pocas personas que adquirieron el aparato no eran precisamente los mejores promotores, debido a que les resultaba bastante difícil hacer una llamada.
Aunado a esto, las empresas encargadas de suministrar los teléfonos, entre las que se encontraba la propia Motorola, tuvieron problemas para cubrir la demanda creada por la descomunal campaña publicitaria y los posibles clientes tenían que esperar hasta dos meses para recibir el aparato.
LOS PRECIOS
A pesar de que originalmente el sistema Iridium fue diseñado para una clientela bastante exclusiva, los precios eran bastante elevados aun para los hombres de negocios del jet set, debido a que el teléfono llegaba a costar hasta 4 mil dólares "con todas las extras", mientras que el minuto tenía un valor que oscilaba entre los 2.90 y 3.50 dólares, dependiendo a dónde y a qué hora se llamaba.
Pese a los inconvenientes técnicos y lo costoso del sistema, quizás lo que más afectó el mercadeo de Iridium fue el sistema vertical centralizado que adoptó el consorcio, dado que los distribuidores a nivel mundial no podían tomar ninguna decisión sin antes consultar a los ejecutivos en Estados Unidos, lo que hacía muy difícil llegar al mercado rápidamente y con una respuesta válida a los clientes.
POSIBILIDADES DE IRIDIUM
Para los analistas financieros, la Corporación Iridium tiene muy pocas probabilidades de salir adelante, sobre todo porque carece de activos líquidos de importancia que pudieran venderse para conseguir efectivo.
Por lo tanto, su única posibilidad es que los actuales inversionistas decidan gastar más dinero en el proyecto o que vengan nuevos socios que traten de darle nuevo aire a la compañía.
Otra posibilidad sería que un nuevo grupo de inversores compren Iridium a un precio ridículo y trate de cambiar el plan de mercadeo y de costos, pero hay que recordar que, a la mayoría de los satélites sólo les quedan unos dos años de vida y remplazar sólo seis de estos aparatos tiene un valor de 400 millones de dólares.