Un grupo conformado por 17 de las mayores corporaciones tecnológicas de Estados Unidos pidió el jueves al Senado la aprobación de la ley de promoción comercial para incursionar en nuevos mercados, particularmente América Latina.
Ed Black, presidente de la Asociación de la Industria de Computadoras y Comunicaciones, dijo que América Latina es una región de 500 millones de habitantes, donde sólo 18 millones tienen acceso a la internet"".
Nadie duda que una de las formas más efectivas de promover el desarrollo económico es a través del libre comercio"", declaró Black, cuya industria es la mayor exportadora en los Estados Unidos, con casi el 30% del volumen total de ventas del país.
Black y otros 16 gerentes de una llamada Coalición de Alta Tecnología para la Autoridad de Promoción Comercial se reunieron en una sala del Senado para expresar su preocupación por la demora en la aprobación de esa autoridad, conocida también como "fast track"".
Hemos venido a exhortar al Senado para que apruebe el "fast track"", dijo Cynthia Johnson, de Texas Instrument Corporation. El libre comercio es la sangre de vida para la tecnología"".
La coalición, formada el año pasado, es sólo uno de los grupos empresariales que ha estado pidiendo al Senado la aprobación del proyecto que daría al presidente George W. Bush la autoridad para negociar acuerdos internacionales que no sean modificados por el Congreso al momento de su ratificación.
También se han formado grupos de empresarios en los sectores agrícola y comercial que se han reunido bilateralmente con senadores en los últimos seis meses para abogar por el "fast track".
El proyecto está encarpetado en la oficina del senador Tom Daschle, líder de la mayoría demócrata de oposición. Ha sido ya aprobado por la cámara baja e incluso el Comité de Finanzas del Senado.
Daschle ha dicho que desea debatir el proyecto junto con otras iniciativas conexas, como las compensaciones para trabajadores en Estados Unidos que queden desplazados por el libre comercio y planes de protección de su salud.
En ese paquete está también el proyecto que expande la iniciativa de promoción arancelaria para los países andinos, mediante la cual se permite el ingreso de miles de productos de esa procedencia como compensación por sus gastos en la lucha antidrogas.