El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, pidió a los sindicatos que comprendan la situación desatada por la crisis internacional, que le impide aplicar un aumento salarial por encima de la inflación calculada para 2009, de un 9 por ciento.
Correa dijo que entiende el malestar de los sindicatos, que incluso han amenazado con protestas por el aumento salarial anunciado por el Ejecutivo, de unos 18 dólares al sueldo mínimo vital, que actualmente llega a 200 dólares mensuales.
"Entiendo muy bien la postura de los trabajadores, si estuviese en la posición de ellos también reclamaría. Aquí hay una gran deuda con los trabajadores, pero uno tiene que hacer un balance entre la justicia y las posibilidades, estamos en un contexto de crisis", apostilló Correa.