El presidente de Ecuador, Rafael Correa, descartó la posibilidad de que en su país esté gestándose una burbuja inmobiliaria ante recientes advertencias en ese sentido de un miembro de la Asociación de Bancos Privados (ABPE).
El pasado 24 de marzo, Joaquín Morillo, vicepresidente de Riesgo de Produbanco y miembro del directorio de la ABPE, dijo a periodistas en conferencia de prensa, que la gran oferta de crédito de la banca pública en el país, a condiciones muy favorables y bajo términos flexibles está estableciendo la "etapa inicial" de una posible burbuja inmobiliaria.
"Empiezo a ver síntomas de una posible burbuja inmobiliaria", afirmó Morillo, quien aseguró que el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (BIESS) está ofreciendo créditos hipotecarios sin ninguna entrada, lo que hace que los constructores suban los precios de las viviendas "porque la persona no lo siente, pues no tiene cuota de entrada".
En su informe semanal de labores, Correa señaló que es "ridículo" hablar de una eventual burbuja inmobiliaria en el país.
De su lado, el director del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), Ramiro González, opinó que lo que "ha molestado" a la banca privada es que el BIESS ha dado facilidades a clases de ingresos medios y bajos para prestarles la totalidad del valor de las viviendas.
A criterio de Correa, los "rumores" sobre la supuesta burbuja inmobiliaria responden a que el BIESS "le está haciendo competencia a la banca" privada.
González aseguró durante el informe de labores del jefe de Estado que la Asociación de Bancos "fue el lunes a disculparse en el IESS porque no ha sido la Asociación de Bancos sino este señor" el que emitió el comentario.