El Gobierno de Costa Rica celebró ayer una resolución de la Sala Constitucional, máximo órgano jurídico de este país, que cerró la puerta definitivamente a un polémico proyecto de minería a cielo abierto impulsado por una empresa canadiense.
El ministro de Ambiente y Energía, René Castro, afirmó en un comunicado que “Costa Rica tiene motivos para celebrar con esta decisión, pues respalda una de las principales convicciones de los costarricenses que no queremos minería a cielo abierto en nuestro país, y enaltece aún más el perfil ecológico de nuestra nación”.
La firma Industrias Infinito, filial de la canadiense Infinito Gold, tenía una concesión de 10 años para explotar al menos 19.8 toneladas de oro en la zona norte de Costa Rica.
Sin embargo, el proyecto nunca contó con apoyo popular.