El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, manifestó hoy que su país no puede avanzar hacia el desarrollo sin antes contar con ingresos frescos que ayuden a combatir el déficit fiscal que cerrará el 2014 en cerca del 6 % del Producto Interno Bruto (PIB).
"Costa Rica no puede desarrollarse si no hay más ingresos y junto a eso tenemos que dar fe de responsabilidad en el gasto, sabiduría en la inversión y absoluto compromiso con la transparencia en el manejo del presupuesto", aseguró el mandatario en conferencia de prensa posterior a su reunión semanal con el gabinete.
Entre los proyectos de ley que el Gobierno prepara se encuentra uno para establecer la renta mundial y otro para convertir el impuesto de ventas del 13 % en uno al valor agregado (IVA) que suba un punto en el 2016 y otro en el 2017 para alcanzar el 15 %.
Solís afirmó que la discusión de nuevos impuestos se tiene que dar, aunque en el Congreso un sector de la oposición haya anunciado que no apoyará reformas tributarias como respuesta a la aprobación del presupuesto estatal 2015, que se incrementó un 19,7 % en comparación al del 2014.
Esto le daría a Costa Rica ingresos por el orden del 2,5 % del PIB, según las proyecciones oficiales.
"Si no planteamos el tema de impuestos no vamos a salir adelante. Vamos a plantearlo sabiendo que es un tema difícil porque a nadie le gusta discutir sobre impuestos", expresó el gobernante.
Solís enfatizó en que su gobierno heredó el déficit fiscal cercano al 6 % y que adquirió el compromiso de reducirlo, para lo cual necesita ingresos frescos.
Los partidos de oposición han criticado al Gobierno porque consideran que el presupuesto para el 2015 no responde a la promesa de austeridad y recorte del gasto que Solís realizó durante su campaña política y los primeros meses de su mandato.
A inicios de noviembre una misión del Fondo Monetario Internacional visitó Costa Rica para reunirse con las autoridades gubernamentales y realizar un análisis de la economía del país.
El FMI, que tildó de "insostenible" el déficit, recomendó el aumento de dos puntos en el IVA, así como la contención del gasto en un 1,25 % del PIB para el año 2017.
La misión del FMI calificó como adecuadas algunas acciones que ha realizado hasta el momento el Gobierno de Solís en cuanto al aumento de recaudación y esfuerzos contra la evasión, pero los consideró insuficientes para resolver el déficit fiscal.