El presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez, afirmó que ve "difícil" un tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, como fue propuesto en la III Cumbre de las Américas, celebrada en Québec (Canadá), del 20 al 22 de abril.
El gobernante consideró que el tratado sería posible en caso de que el presidente de Estados Unidos, George Bush, obtenga del Congreso el "fast track (vía rápida) para negociar, pero que en caso de tenerla preferiría usarla para negociar el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
En una entrevista del diario "La Nación" de San José, Rodríguez indicó que de no obtener la "vía rápida" posiblemente Washington "se interesaría más" en un tratado con Centroamérica, el cual, sin embargo, sería un acuerdo para facilitar el comercio.
"Significa que se corre el riesgo de que llegue al Senado de Estados Unidos para su ratificación y esta instancia decida renegociar o cambiar los términos, lo que hace improbable su aprobación", apuntó.
Rodríguez indicó que otras alternativas que hay que valorar es si negociaría con Centroamérica o con cada país, en su caso, Costa Rica por separado.
"Negociar con el istmo es difícil porque se requiere poner de acuerdo a todos los países, pero para Estados Unidos sería más conveniente", subrayó.
Señaló que si Washington negocia con el istmo y las conversaciones no avanzan a la velocidad que ellos quieren, entonces posiblemente preferirían negociar con cada país.
"Yo no dudo que sería con Costa Rica por el respeto que tiene en el campo de las negociaciones comerciales", aseguró el presidente costarricense.
El gobernante señaló que además Costa Rica, junto con los demás países de la región, tienen "acceso beneficioso" al mercado de Estados Unidos por medio de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC), que rige desde 1982 y ampliada, para nuevos productos, hace un año.
Esta Iniciativa permite que productos de Centroamérica y el Caribe ingresen al mercado estadounidense libre de aranceles.
En la Cumbre de Québec Bush admitió que un tratado con el istmo sería "una extensión lógica" del Tratado de Libre Comercio (TLC) que suscribió con Canadá y México y que entró en vigencia en enero de 1994.