Las experiencias panameñas en otros casos llevados a la UE advierten de costos estimados por el medio millón de dólares sólo en servicios legales.
Romel Adames, ex-embajador de Panamá ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) explicó a Panamá América que en esta batalla Panamá tendrá que apoyarse en otros mecanismos para alcanzar su meta.
Mencionó al Centro para las leyes de la OMC el cual provee de servicios legales a los países miembros a "costos razonables".
En un caso menor donde se les solicitó una cotización el centro estimó costos entre el 1/4 del millón y medio millón de dólares, dijo Adames.
Esta cifra deberá ser considerada por el Estado en caso que decidan contratar los servicios legales de este centro.
Adames espera que el país salga bien librado, pero consideró importante evaluar tres escenarios.
En el caso de que se mantenga el actual régimen de los 75 euros por tonelada métrica es decir, más de ($90) la situación laboral en las bananeras será igual y al 2010 se tendrá un incremento en la actividad del 10% para generar unos $83 millones.
Un segundo escenario plantea que la medida adoptada afectará el 25% del mercado latinoamericano y bajo este escenario se perderán unos 1,000 empleos. La actividad retrocederá a $60 millones.
Y el tercer escenario, supone que si es afectado el 50% del mercado latinoamericano se perderán 2,000 empleos y la actividad retrocederá a $50 millones.
Por otro lado hay que destacar que con este nuevo arbitraje ante la OMC, Panamá comienza otra carrera contra el tiempo, porque el visto bueno de la OMC debe lograrlo antes del 1 de enero de 2006 cuando comienza a regir esta propuesta.
Si el régimen que pretende imponer la UE comienza a regir en enero de 2006, sólo le quedarían a Panamá entre 8 meses a un año, para lograr esa meta.
Según Adames "en la OMC nada tiene una fecha específica y otros elementos podrían retrasar el arbitraje".
Adicional no hay que descartar que la UE no acate el fallo como ha ocurrido en otros casos.
Incluso el hecho de que otros países se han unido al arbitraje no es garantía porque no todos los países tienen intereses comunes.
Las experiencias anteriores no han beneficiado al país. Con la medida de los 75 euros por tonelada para las importaciones de banano todos los países latinoamericanos a excepción de Panamá han mantenido la estabilidad en la producción de banano.
Cabe destacar que esta no es la única batalla librada por Panamá en la OMC.
La primera de la que se guarda registro y donde el banano fue también el protagonista se generó entre los años 1998-2000. En ese periodo la UE impuso un nuevo sistema denominado "primero llegado, primero servido".
La medida que ocasionó un debate prolongado fue rechazada por Panamá y los países productores latinoamericanos.