Los primeros síntomas del éxito generado por un inventor panameño ya se evidencian en la persona de Wilfredo Castrellón, un apacible bioquímico chiricano que ha creado 42 fórmulas a base de plantas para la cura de diferentes males.
Cuidadoso al hablar de sus ganancias, desde hace 40 años se ha dedicado a la investigación, descubriendo fórmulas entre las que figuran Biowill, Rap 41, Pananeem, JRG y el Noni W, todos naturales y con diversos usos, tanto humanos como industriales y agropecuarios.
Estos descubrimientos están elaborados con base en plantas encontradas en la provincia de Chiriquí, en Aguadulce, Veraguas y en otras provincias.
El Biowill, por ejemplo, es un invento con propiedades curativas asombrosas: es un desinfectante, regenerativo, cicatrizante, y puede hacer crecer el vello en una área quemada.
Un galón de Biowill cuesta aproximadamente 200 dólares, y es tan eficaz que en tan solo 3 semanas puede notarse un avance significativo en la recuperación.
Hasta el momento se han producido entre 20 y 30 galones de Biowill de muestras para exportarlas a México, Estados Unidos, Brasil, Curazao, Colombia, Perú, y eventualmente a España.
La creación de Castrellón ha sido utilizada en el extranjero con resultados satisfactorios.