L os ministros de Energía de la Unión Africana (UA) dieron ayer su visto bueno oficial a la creación de la Comisión Africana de la Energía (AFREC), un instrumento de integración y coordinación de las políticas continentales en el sector que ha necesitado décadas para ponerse en marcha.
Los mayores países africanos miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) -Argelia, Libia, Nigeria y Angola- han sido los principales impulsores de esta comisión, que tendrá su sede en la capital argelina.
El incremento de la producción de petróleo de los países del continente y su cada vez mayor peso en la producción total mundial han dificultado la puesta en funcionamiento de este instrumento, aprobado por los 53 Estados miembros de la UA, pero ratificado hasta el momento sólo por 19 países.
Es una idea que se remonta a la cumbre de Lagos (Nigeria) donde se habló de la necesidad de crear un órgano africano exclusivamente encargado de las cuestiones energéticas.
Cuatro años más tarde, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la entonces Organización de la Unión Africana (OUA) recomendaron la puesta en marcha de una comisión africana de energía para buscar soluciones comunes a los problemas del sector en África, pero la recomendación cayó en saco roto. No sería hasta años más tarde, en 2000 en Egipto cuando la OUA retomó la idea y organizó una reunión de expertos con el objetivo de crear una comisión africana de energía, que elaboró un borrador del proyecto. En 2001, los ministros de Energía volvieron a reunirse en Argel en torno al asunto y, tres meses más tarde, reunidos en la cumbre africana de Lusaka (Zambia) acordaron crear la comisión.