A un año de la eliminación de los incentivos para la industria forestal, existe la posibilidad de que este sector reciba de nuevo una ayuda fiscal.
Para lograrlo, la Autoridad Nacional de Ambiente (ANAM) en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) realizan una consultoría a fin de determinar si es viable reactivar algunos incentivos eliminados por las reformas fiscales implementadas en 2006.
Entre los incentivos estaban el no pago del impuesto sobre la renta, así como el impuestos de bienes e inmuebles y un incentivo migratorio. No obstante, de establecerse alguno tipo de ayuda fiscal, las empresas solo se beneficiarían en la primera etapa del proyecto y no durante su totalidad como ocurría antes, es decir, por al menos 25 años. Miembros de la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá calificaron la iniciativa como positiva.
Asegura que ya nos encontramos encaminados a esta realidad y que el cambio no será tan difícil como parece, pues nuestro país cuenta con capacidad de generar energía hidráulica.
En menos de 50 años este será el mecanismo que dominará el campo automotriz, recalcó Quintero. De no desarrollarse tecnologías alternas, llegará el momento en que nadie podrá manejar vehículos de gasolina o diésel y por ello, algunos países tendrán la obligación de desarrollar medios de transportes masivos más eficientes. Considera que en nuestro país el monorriel sería la mejor opción.
Ambos coinciden en que el auto del siglo XXI será un vehículo de construcción ligera, aerodinámico, menos cargado para ahorrar combustible y que cuente con motores eficientes.
No voladores como lo imaginan algunos creadores de series animadas, sino con energías alternativas que dan un respiro al medio ambiente, que tanto se lo merece.