Una inesperada aceleración de la economía de México que comenzó alrededor de la Navidad probablemente se prolongó al 2005, lo que llevó a algunos analistas de Wall Street a subir sus pronósticos de crecimiento para este año.
Los compradores mexicanos adquirieron heladeras, televisores y otros productos caros antes y durante las vacaciones. La demanda local condujo a un crecimiento económico de 4.9%.