La economía estadounidense está aumentando su ritmo, afirmaron analistas tras enterarse que el crecimiento fue mayor al esperado, pero advirtieron sin embargo que el fenómeno podría empezar a decaer hacia fines de año.
El crecimiento en Estados Unidos fue nuevamente revisado al alza en el segundo trimestre de 2003, con un aumento de 3.3% del Producto Interno Bruto (PIB) en ritmo anual, en lugar de 3.1% anunciado anteriormente, indicó el departamento de Comercio en su estimación final este viernes. Los analistas pronosticaban que el indicador se mantuviera sin cambios.
El crecimiento había sido de 1.4% en el primer trimestre.
La mayoría de los economistas espera que el PIB aumente 4.9% en el tercer trimestre, que finaliza el 30 de setiembre. Incluso hay quien pronostique 6.0% y hasta 7.0% de crecimiento.
“No hay novedades en este informe, sigue siendo lo mismo”, dijo Drew Matus, economista de Lehman Brothers. “Continuamos esperando un crecimiento muy fuerte para este trimestre (5.0%) y de 3.5% en el cuarto trimestre”, agregó.
Sin embargo, el economista jefe de Merrill Lynch para América del Norte, David Rosenberg, pronosticó un fuerte tercer trimestre que luego pierde impulso hacia fin de año a medida que parte de los estímulos económicos desaparecen.
“Todo apunta a una fuerte moderación en el cuarto trimestre”, afirmó.
Muchos de los informes económicos recientes incluyendo una sorpresiva caída en pedidos de bienes duraderos reportada esta semana mostraron que la economía podría no estar tan fuerte como lo deseado. “Los vientos de crecimiento que soplaban en el verano (boreal) debido a los recortes impositivos y a las refinanciaciones parecen ahora soplar en dirección opuesta”, dijo Rosenberg.
Uno de los síntomas de debilitamiento pudo verse este viernes, cuando el índice de confianza de los consumidores elaborado por la Universidad de Michigan cayó a 87.7 puntos en setiembre contra 89.3 en agosto.