Pero dada la variedad en la producción, y como en estos momentos el sector agropecuario ha catalogado como sensitivos a 16 rubros, debido a las negociaciones que se realizan para alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EU, el director del IMA hizo especial énfasis en la producción de lácteos.
Y es que a través del Boletín de Leche, correspondiente al mes de abril, surgen preocupaciones.
Castro indicó, que es evidente que la producción láctea no está creciendo en el mundo, lo que es contradictorio al crecimiento de la población mundial.
"Este bajo crecimiento en la producción puede significar que a mediano plazo lo que se está produciendo no sea suficiente para abastecer el mercado", indicó Castro.
Según las cifras, durante los últimos años, el margen de crecimiento en la producción ha sido mínimo, ya que en vez de crecer ha procurado mantenerse estable.
Así mientras que en 2000 la producción mundial registraba 579.5 millones de toneladas litros de leche, en el 2001 alcanzó la cifra de 584.8, para el 2002 fue de 593.5 m/t y en el 2003, 600.5 millones.
En cuanto a la producción nacional, figuran como los máximos productores las provincias de Chiriquí, Herrera y Los Santos, que conjuntamente a las demás provincias registran 6,808 proveedores del rubro, marcando una producción anual estimada en 178.9 millones de litros de leche durante el año pasado.
Así la recepción del rubro se marcó en el 2001 con 153.8 millones de litros, mientras que en el 2002 fue de 155.6 y en el 2003, 158.2 millones de litros.
Según los productores, diversos han sido los factores que han afectado la producción, entre los que además del clima, figura el tratamiento comercial, ya que han sido afectados con el cierre de algunas procesadoras de lácteos, y por el establecimiento de menores precios de compra, complicando que se eleve la producción.
Que vengan al país todo tipo de universidades, no necesariamente las clasificadas como Tipo A.
Podrán traer todos los docentes de E.U. y no hay nada que hable de la protección del profesional panameño. No habría oportunidad para los académicos panameños.
No hay interés por la educación primaria, pre media y media lo que llama la atención.
La nación más favorecida obliga a las partes a otorgar un trato no menos favorable.
Otro aspecto negativo es que las instituciones que entrarían al mercado panameño no tendrán que pasar por un proceso de fiscalización.
No tendrán que pedir permiso al Ministerio de Educación y se protegen por el TLC.