El saldo de crédito del denominado dinero plástico alcanzó hasta septiembre los B/ 790 millones, unos B/ 156 millones más que en igual período del 2009, según la Superintendencia de Bancos de Panamá.
No obstante, la cantidad de tarjetas de crédito activas bajaron de 523 mil 520 en el 2009 a 493 mil 337 durante los primeros 10 meses del año, de acuerdo con la Asociación Panameña de Crédito (APC).
Karin Stahl, vicepresidente asistente de Tarjeta de Crédito del Banco General, dijo que el movimiento de colocación de tarjetas de crédito se ha mantenido en leve crecimiento, pero siempre al alza. “Los panameños siguen confiando en los bancos de reconocido prestigio y buscan tener los mejores productos para obtener capacidad de compra durante las fiestas de fin de año”.
“Los meses de mayor movimiento en compras para nuestros clientes de tarjetas de crédito son octubre, noviembre y diciembre cuando aprovechan las excelentes ofertas de productos que ofrecen los comercios a nivel nacional”, manifestó.
Sin embargo, datos de la APC revelan que no todos los consumidores utilizan de la misma manera sus límites. Aquellos cuyos límites son superiores a los B/ 2,000, hacen un uso moderado que en promedio es 51%; quienes tienen límites entre B/ 1,000 y B/ 2,000, utilizan un porcentaje mayor (cerca del 71%); mientras que los consumidores con montos inferiores a B/ 1,000, en promedio gastan el 80%.
Aunque los agentes económicos son los idóneos para percibir si han bajado o subido las ventas durante esta temporada, José Muñoz, analista de Consumo de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), explicó que han implementado un barómetro para medir el comportamiento de los consumidores.
“A todas luces indica que el comportamiento del consumidor ha variado un poco, pero no lo suficiente, debido a que existe una sobreoferta y una agresiva publicidad que impulsa a las personas al consumo”, argumentó.
Muñoz recalcó que las tarjetas de crédito son para necesidades urgentes de la familia y que es importante cancelarla en la fecha que establece el contrato.
“Es necesario recordarle a los consumidores que el uso de las tarjetas de crédito debe ser sumamente racional, ya que no son un ahorro, sino una deuda que trae consigo intereses a corto y mediano plazo”.
El representante de la Acodeco sugirió a los consumidores la utilización de otros sistemas alternos para sus compras como los abonos, el plan 50 y 6 (pagan el 50% del valor de la mercancía y en cómodas letras el resto del dinero) y en última estancia los clubes de mercancía.