El panameño no dejar de pedir prestado y vivir del crédito. Durante la primera mitad del año, los préstamos que ofrecen las financieras aumentaron entre un 7 y 10%.
Aunque se nota un alza significativa, los nuevos préstamos son repartidos entre los mismos clientes que ya están en el sistema lo que significa que el mercado, como tal, no ha crecido.
La Asociación Nacional de Financieras (ANAFI) no maneja el monto que alcanza los préstamos desembolsados. Pero a manera de ejemplo se podría mencionar que hay aproximadamente 900 dólares desembolsados a los jubilados, en los que las financieras tienen un 18% de participación.
La presidenta de ANAFI, Marta Lasso, señaló que los préstamos se les ha otorgado a clientes que han terminado otros compromisos financieros, pero esta masas no representa nuevos clientes.
Además, la cantidad de personas que pueden pedir más dinero no es mucha, por los extensivos plazos que el sector bancario ofrece en los préstamos personales, subrayó Lasso.
A su juicio, los préstamos personales, con períodos de hasta 20 años, afectarán el consumo local, porque se saca a numerosos clientes de circulación, ocasionando distorsiones en el mercado. " " Esto puede ser peligroso porque se afecta la economía local, inhabilitando a las personas con créditos que no pueden ser renovados en corto tiempo".
El Banco Nacional de Panamá (BNP) fue la entidad que empezó a otorgar préstamos personales con plazos de vencimiento de hasta 48 meses, cuando en otros países el tiempo más largo es de 36 meses.
Lasso precisó que las financieras no encontraban exagerados estos términos, pero ahora las entidades bancarias ofrecen préstamos de consumo por 15 y 20 años.
Se ha recomendado la creación de una Ley de crédito de consumo, en la que se dicten reglas para todo el sector financiero.
Según Laso las financieras pueden seguir soportando esta competencia, pero el mercado es el que saldrá afectado.
Durante el 2002, las financieras lograron tener resultados acordes con el desempeño del mercado local y la industria general de financiamiento.
En términos generales se logró una morosidad de 2%, que representa cerca de 600 millones de dólares.
Lazo manifestó que al no haber perdido las perspectivas a largo plazo, las morosidades nunca fueron muy altas.
El sector hipotecario registra crecimientos; el financiamiento de autos muestra grandes volúmenes pero con cierta deficiencia en los cobros, mientras que los préstamos de consumo van a buen ritmo.
Crecen préstamos, pero no los clientes
Muchos clientes tienen obligaciones adquiridas por los próximos 20 años.