Brasil saldría muy beneficiada de la liberalización del comercio agrícola y su Producto Interno Bruto (PIB), ganaría tres décimas si se redujeran globalmente a la mita los aranceles y las subvenciones de los productos agrícolas, con 1, 700 millones de dólares de inyección en la economía.
Esta es una las principales conclusiones de un informe divulgado ayer sobre las políticas agrícolas de Brasil, en el que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) precisa que las beneficiarias serían las grandes explotaciones comerciales.