El crecimiento de China que podría alcanzar un 10% en el segundo trimestre del 2004 suscita temores de un sobrecalentamiento de la economía, indicaron ayer analistas en Pekín, que estiman que el gobierno debe tomar medidas para controlar esa acelerada tasa de crecimiento.
Dos días antes de la publicación de las estadísticas oficiales, un asesor del gobierno chino estimó que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del gigante asiático fue del 9.5% en el primer trimestre del año y que podría alcanzar un 10% en el segundo semestre.
El investigador Xu Hongyuan, del Centro de Información estatal, hizo estos pronósticos tras la divulgación por el gobierno de una serie de estadísticas que reflejan una fuerte actividad económica en los primeros tres meses del año.
Entre estas cifras figura la tasa de crecimiento de la producción industrial china, que aumentó un 18% en el primer trimestre del año, respecto al año pasado, según cálculos de la Oficina Nacional de Estadísticas de China.
Este fuerte crecimiento industrial se debe a un aumento continúo de las exportaciones y de las inversiones.
El crecimiento del PIB de China "alcanzará más del 9%", vaticinó a su vez Marvin Wong, economista del banco de inversiones Merrill Lynch.
Los analistas coincidieron en que las autoridades de Pekín debe tomar medidas para controlar este crecimiento económico tan acelerado, mientras otros expresan temor por una saturación inversora.
"Lo que se ha hecho hasta el momento, no es suficiente", aseguró el economista del banco de inversiones HSBC, Qu Hongbin.
"Si (las autoridades chinas) quieren evitar un aterrizaje difícil, deberán tomar medidas antes de que sea demasiado tarde", añadió el analista, mientras algunos expertos señalan que Pekín deberá subir las tasas de interés para frenar el sobrecalentamiento de la economía.
En el 2002, el crecimiento de la economía china fue del 8%. Luego, empujado por el fuerte incremento de las exportaciones, el alza del PIB de China se aceleró, alcanzando en el cuarto trimestre del 2003 un 9,9%.
Este vigoroso crecimiento de China ha llevado al gigante asiático a convertirse en el segundo consumidor de petróleo del mundo, sólo después de EU, el mayor consumidor de crudo del planeta.
Un informe publicado por la Agencia Internacional de Energía (AIE), con sede en París, reportó que el crecimiento en la demanda china de petróleo seguía superando las expectativas, lo que seguirá presionando al alza los precios del "oro negro", que alcanzó en marzo sus mayores niveles en 13 años.
Según la AIE, que defiende los intereses energéticos de los países industrializados, el alza de las importaciones de crudo de China que subieron 35.7% es el principal responsable del aumento de los precios del barril.