Estados Unidos, a tres días de una posible cesación de pagos, se enteró que su crecimiento económico en la primera mitad de 2011 ha sido magro, y por debajo de lo esperado.
El Departamento de Comercio indicó que su primer cálculo del producto interior bruto (PIB) entre abril y junio muestra una tasa anual de crecimiento del 1.3%. Los expertos habían calculado un ritmo de entre el 1.6% y el 1.9%.
Los mercados recibieron con desaliento la corrección hecha por el Departamento de Comercio, según la cual la tasa de crecimiento del PIB entre enero y marzo fue del 0.4%, y no del 1.9% como se había indicado anteriormente.
Tras la publicación del informe, cayeron las cotizaciones en la Bolsa de Valores, y el Índice Standard & Poors de 500 acciones registró su peor pérdida semanal en un año.