La reciente visita de representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) arrojaron conclusiones a favor y en contra en cuanto al desempeño económico de Panamá.
En ese sentido, resaltaron el saneamiento de las finanzas públicas y un sistema bancario consolidado.
Es por eso que ambos factores, en mancuerna con la solidez que denota el sector logístico, le permitirá al país alcanzar una tasa de crecimiento proyectada en 4.8% al cierre de este año, según los cálculos de este organismo. Mientras que el próximo año vaticinan un nivel de crecimiento por el orden del 6.3%.
Panamá es sinónimo de un buen clima de negocios y accesibilidad a los servicios financieros si se compara con el resto de los países de la región, enfatizó Fernando Delgado, representante para Centroamérica del FMI.
Sin embargo, cuando se analiza el régimen institucional o la madurez operacional, sale a relucir que ambos conceptos siguen siendo el talón de Aquiles del Istmo, señaló.
Los expertos de este organismo categorizan como potenciales retos para Centroamérica el conservar la sostenibilidad fiscal para contingencias futuras, mejorar la calidad del gasto público, fortalecer la posición de reservas y seguir preparando la red de seguridad financiera.
Específicamente, Panamá debe mejorar la productividad de los sectores más vulnerables como una solución a mediano y largo plazo para que puedan seguir insertándose en los mercados de primer mundo, destacó Delgado.