Personas con salarios modestos pueden acceder a préstamos hipotecarios, de auto, personales y tarjetas.
El sistema crediticio en Panamá muestra fortalezas que pueden mitigar que una crisis crediticia con la magnitud de la de EE.UU. ocurra: la disciplina de mercado y los controles del supervisor están orientados, entre otras cosas, a evitar el sobre-endeudamiento de los consumidores, lo que podría resultar en crisis si se masifica la imposibilidad de pagar los créditos otorgados.
Uno de los indicadores más importantes que evalúan los bancos y entidades financieras para otorgar crédito, es la capacidad de endeudamiento. Mientras los agentes económicos sean responsables en el otorgamiento del crédito evitando sobre endeudar a los consumidores, se mantendrán carteras sanas. El mayor riesgo está en el segmento de la población de bajos ingresos, quienes son más vulnerables al alza de los costos de los insumos de primera necesidad.
Existe una clara tendencia de crecimiento en los préstamos de montos bajos, es decir, se está ampliando el acceso al crédito a individuos de menores ingresos.
Esta tendencia tiene también implicaciones en el comportamiento y cumplimiento de los créditos. A medida que los montos son menores, los porcentajes de morosidad son mayores.
Las entidades financieras también puede tomar medidas de precaución para minimizar el riesgo de sobre endeudamiento, asignando porcentajes más estrictos al cálculo de la capacidad de endeudamiento cuando realizan su evaluación de crédito. Una persona con sueldo bajo, no debe asignar más del 20% de su salario para el pago de las deudas. Una regla general para quienes ganan más de $1000 es no comprometer más del 35% de su salario en el pago de deudas.