La crisis internacional ha provocado una desaceleración en el crecimiento de las economías a nivel mundial.
Esta realidad ha impactado a las empresas que han tenido que reducir personal o abstenerse en la contratación de nuevos empleos.
En la región de América Latina y el Caribe el crecimiento económico experimentó en 2008 una desaceleración estableciéndose en 4.5%. El Producto Interior Bruto de América Latina registrará una caída del 0.6% en 2009, según previsiones del Banco Mundial (BM).
Uno de los puntos importantes a recalcar según muestra el informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es que el año pasado, el número total mundial de jóvenes desempleados se incrementó en 76 millones y la tasa de desempleo juvenil superó en 0.4 puntos porcentuales a la tasa anterior.
El informe dicta que este mercado es el que más preocupa por la falta de trabajos decentes para este segmento de la población. También se destaca que la pérdida de puestos de trabajo ha afectado principalmente a las mujeres.
Las filas de desempleados se incrementaron en 10,7 millones de personas entre 2007 y 2008, el mayor incremento anual registrado desde 1998.
El número total de desempleados en el mundo se estima en 190 millones para 2008, de los cuales 109 millones son hombres y 81 millones son mujeres y las perspectivas son pesimistas ya que se espera que la crisis se extienda hasta el 2010.
En el mundo, la fila de desempleados se incrementa. Por lo que los gobiernos han tenido que tomar la iniciativa para hacerle frente a este flagelo. Por ejemplo, el Gobierno colombiano anunció un plan de choque para reactivar el empleo a través de obras de infraestructura que demandarán inversiones por 109 millones de dólares. Ecuador por su parte presentó un programa nacional de empleo, que prevé generar 80.000 nuevas plazas de trabajo en el corto plazo.