Precios
- “Con un precio del carbono en cero, el carbón es de lejos la opción más atractiva”, dijo Chris Davies, miembro de la comisión de medioambiente de la asamblea del Reino Unido. “Uno de los objetivos del ETS era dar una orientación a largo plazo a los inversores”.
- Las empresas necesitan un precio del carbono estable, dijo el responsable ejecutivo de GDF Suez, Gérard Mestrallet.
El programa europeo destinado a frenar el cambio climático se ha desorganizado, en tanto los legisladores de la región expresan el temor de que la deriva esté debilitando el esfuerzo más significativo en el planeta para combatir el calentamiento global.
Miembros de la comisión de medioambiente del Parlamento Europeo se reunieron ayer por segunda vez para reactivar un plan rechazado por la asamblea en pleno que habría aumentado el costo de las emisiones con efecto invernadero.
El rechazo mantuvo el costo de la contaminación cercano a un mínimo récord, lo cual dejó a las empresas con menos incentivos para reducir las emisiones.
La situación “refleja un cambio radical contra la política climática”, dijo el copresidente del Partido Verde europeo Reinhard Buetikofer, que apoyó el plan.
El esfuerzo para limitar los gases “no está siendo percibido por la industria como una oportunidad, sino más bien como una carga”, dijo, y agregó que la decisión “destruyó la fundación de una política europea común respecto al clima”.
Con una recesión que va por su segundo año en los países que comparten el euro, los esfuerzos para limpiar el medioambiente y fomentar las energías renovables están pasando a un segundo plano con respecto a los programas destinados a rescatar a los países más endeudados y volver a dar trabajo. Anuncian una mayor dificultad para establecer una nueva protección climática y políticas sobre energías renovables, y amenazan con mantener los precios cercanos a mínimos históricos en el Sistema de Comercio de Emisiones o ETS.
La recesión en la región disminuyó la producción fabril, reduciendo a su vez la contaminación. La incapacidad de la UE para arreglar el problema de los permisos excedentes hizo bajar más los precios.
Los precios más bajos del carbono ayudan a los generadores de energía que utilizan una proporción mayor de carbón, dado que quemar carbón emite casi el doble de dióxido de carbono que el gas natural. Empresas de electricidad como RWE AG en Essen, Alemania, y PGE SA, con sede en Varsovia, se benefician más que aquellas que obtienen la energía principalmente del viento, el gas natural y el uranio, como EON SE de Alemania, GDF Suez SA de Francia y CEZ AS.