El presidente venezolano, Hugo Chávez, indicó que la crisis financiera que afecta a Estados Unidos se notará en Venezuela pero no tendrá repercusiones graves.
"No somos invulnerables. Esto tiene impacto en el mundo entero, pero afectará sobre todo a los que están fuertemente enganchados con la economía de Estados Unidos. Hace unos años que nosotros comenzamos a desengancharnos", manifestó Chávez.
Esta posición la expuso el gobernante venezolano durante una rueda de prensa que convocó en el palacio de Miraflores, sede del Gobierno, a su llegada de Santiago de Chile, donde participó en la cumbre extraordinaria sobre Bolivia.
Chávez dijo que no se alegraba del "hundimiento de gigantes" en EE.UU., pero destacó que firmas como Lehman Brothers y Merrill Lynch emitieron durante muchos años informes "diciendo que Venezuela estaba quebrada y que no servía".
"Pero mira qué curiosidad, los que se desploman son los gigantes. Es en Estados Unidos donde no se puede invertir", señaló el gobernante venezolano.
Chávez planteó que esta crisis financiera, "en la que se están perdiendo cientos de miles de millones de dólares", refleja que se está ante "un derrumbe financiero del capitalismo mundial", que está afectando sobre todo a EE.UU. y Europa.
También se refirió a los precios del petróleo y aseguró que su actual nivel no alarma al Gobierno venezolano, pero precisó que "lleva a revisar el mapa".
Chávez señaló que los estudios hechos por el grupo estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) revelan una tendencia a la estabilización de los precios por encima de los 90 dólares. "El mundo puede asimilar un precio entre 90 y 100 dólares el barril", dijo Chávez al manifestar que se trataría de un precio "justo".
El presidente añadió que la situación fue mucho más alarmante cuando los precios se acercaron a los 150 dólares el barril y pusieron en aprietos a muchas economías de países pequeños.
Chávez expresó que no está prevista a corto plazo ninguna reunión extraordinaria de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).