No hay nada tan agradable que manejar o ser dueño de una empresa donde las cosas marchan bien. Las ventas se han duplicado en los últimos 5 años, los costos se han reducido en un 50%, la cartera de clientes es buena y paga a tiempo, tenemos buenos términos de pago y precios con nuestros suplidores y los empleados están felices. Sin embargo, son pocas las empresas que pueden llegar a disfrutar de tal eden empresarial.
De todas las empresas que son creadas, más del 90% están destinadas a morir durante sus primeros 2 años de existencia. Esto es una realidad estadística. Las que sobreviven tienen todavía una gran posibilidad de entrar en quiebra dentro de los siguientes 5 años. Pero porque estas empresas quiebran? Existen muchas razones. Algunas de estas son: Mala comprensión de mercado o necesidad de los clientes, falta de experiencia gerencial, falta de planificación, renuncias masivas de personal, entre otras. Es importante poder visualizar los síntomas de problemas lo antes posible y así tomar medidas adecuadas que aseguren la supervivencia de su negocio.
Si en algún momento de su existencia, su empresa llegara a experimentar alguno de los síntomas de crisis, no es momento para desesperarse. Solo hay que agarrase un poco los pantalones y resolver los problemas de una manera agresiva y ordenada. Lo primero que debemos comprender es que lo que dicta la vida de nuestra y de cualquier empresa es el efectivo. Cuando el efectivo se acaba, es adiós empresa. Independientemente de los síntomas que nuestra empresa presente, recuerde siempre, que el propósito de gerenciar la crisis debe ser el de conservar(y eventualmente incrementar) el efectivo.
Lo primero que debemos hacer para conservar efectivo es saber dónde lo estamos usando. Para esto debemos de prestarle más atención a los desembolsos de dinero directamente y no tanto, a lo que muestran nuestros estados financieros. Esto es por una razón muy importante y es que dependiendo de las políticas de contabilidad que usamos en nuestra empresa, quizás los estados financieros no sean exactos en reflejar realmente donde y cuando estamos desembolsando el efectivo. Revise bien los puntos en donde se desembolsan dineros, como cuentas de banco, estudie los desembolsos por tres meses hacia atrás. ¿Tiene chequeras? ¿He hecho transferencias? A quién y para qué? Hay desembolsos en efectivo? ¿Debitos directos, tiene tarjetas de crédito para pagar gastos de la empresa?
Una vez localizados los puntos de "desembolso" haga una proyección de los rubros en los que esta desembolsando el dinero y elimine o suspenda el desembolso de todo lo que no es crítico para su operación. Al mismo tiempo, saque provecho se los términos de pago que le da su suplidor. No pague algo antes de la fecha en que esta supuesto a pagarlo.
Haga el mismo ejercicio con los ingresos, pero nuevamente no con las facturas (que es lo que normalmente se usa para contabilizar los ingresos) sino con las mismas entradas de flujo de dinero:
Los recibos de efectivo. El plasmar los ingresos y egresos de flujo tal y cual como son, Ud podrá hacer una real evaluación y planificar.
¿Por qué el efectivo disminuye? Causas más comunes son: (1) los clientes no están pagando. En tal caso es hora de implementar tácticas que incentiven el pago más temprano de sus clientes o simplemente eliminar los que no pagan del todo. (2) Sus gastos administrativos son muy altos. Si este es el caso, trate de eliminar gastos innecesarios o, que son un lujo primero. No cometa el error de eliminar personal conlleva un gasto adicional por las liquidaciones (3) Los términos de pago a sus suplidores o bancos son muy agresivos. Si este es el caso es momento de hacer una reestructuración de su deuda basada en un plan de negocios modificado de su empresa, el cual justifique su solicitud de renegociación y garantice el pago de la misma.
Lo cierto es que cuando una institución grande adquiere otra de menor tamaño o menos eficiente, lo normal es que reduzca operaciones que son más onerosas que productivas.
Pero, esto no ocurre en todos los casos, ya que cuando son instituciones extranjeras adquiriendo operaciones en Panamá, probablemente habrán nuevas sucursales en el país, como fue el reciente caso de la adquisición de Panabank por el salvadoreño Cuscatlan.FotoEFEIlustración Nelson Fernández