La crisis de confianza que azota a varios de los países sudamericanos podría impactar a la economía peruana a mediano plazo, lo que se vería reflejado en una disminución de la inversión privada y en un desajuste de las cuentas fiscales, dijeron varios analistas.
La crisis de la región amenaza las metas del gobierno, las cuales dependen en gran medida en que una mayor inversión privada acelere el crecimiento económico y, por tanto, incremente la recaudación tributaria.
“Los problemas en Brasil y Argentina, que representan 70 % de la economía de la región, pueden causar un freno a la inversión privada por el temor al contagio y el gobierno tiene que ponerse a trabajar en eso”, advirtió el jefe de investigación de BCP Securities, Walter Molano.
Perú prevé registrar una expansión económica de 4.0 % para el 2003 desde un avance de 3.4 a 4.0 por ciento este año y 0.2 % el 2001.
“A mediano plazo la estabilidad fiscal (de Perú) es lo que más preocupa debido a que la inversión privada se contraerá y afectará el avance económico y hay que buscar la solución”, dijo el analista jefe para Latinoamérica de Dresdner Bank, Kai Stefani, en una conferencia sobre Perú esta semana.
Perú proyectó a fines de julio cerrar este año con un déficit fiscal de 2.2 % del producto, el máximo nivel fijado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), desde un déficit de 2.5 % el 2001.
Según funcionarios del gobierno, el déficit fiscal ya suma en lo que va del año unos 710 millones de dólares.
El gobierno dijo la semana pasada que elevará la inversión pública desde el 2003 con el objetivo de estimular el aparato productivo.
Pero Stefani advirtió que la solución para Perú no pasa por el lado de la inversión pública sino consolidar la estabilidad del país con la atracción de capitales privados del exterior.
La inversión pública fue el año pasado de 3.2 % del producto peruano que suma unos 54,000 millones de dólares desde 4.0 % el 2000, mientras la inversión privada fue de 15.2 % frente a 16.1%.
Respecto al déficit fiscal de este año en Perú, Stefani y Molano, coincidieron en que su nivel estaría controlado por las gestiones del gobierno para emitir 480 millones de dólares en bonos garantizados por la Corporación Andina de Fomento.
Sin embargo Perú tendría al frente el problema de cómo financiar el pago de su deuda externa que asciende a un total de 27,488 millones de dólares y por la que tiene que pagar unos 2,000 millones de dólares anuales. “Vemos apoyo para Perú pues geopolíticamente EU y los organismos financieros externos no pueden dejar que este país, importante para un área andina que tiene problemas con el narcotráfico y el terrorismo, caíga”, afirmó Stefani.
Perú vio peligrar su meta fiscal del 2002 tras postergar la privatización de dos compañías eléctricas luego de protestas contra un proceso de ventas y concesiones por el que el Estado prevía captar este año unos 700 millones de dólares, meta que se ha recortado ahora a unos 550 millones.