Los mercados financieros brasileños reaccionan con nerviosismo a cualquier incidente en la campaña electoral en curso en Brasil, pero eso no explica la crisis actual, afirmó el presidente de la Federación de Industrias de Sao Paulo (FIESP), Horacio Lafer Piva.
"Considero ingenuo atribuir la crisis a apenas un factor. Tenemos, efectivamente, fragilidades en la economía que asustan", dijo el titular de la más influyente entidad industrial del país, en entrevista al diario O Globo.
Entre las dificultades reales que justifican la crisis, Lafer Piva mencionó: "nuestras dificultades externas son evidentes, el cociente deuda/PIB está en un nivel excesivamente elevado. Tenemos una crisis mundial que no muestra fin, y hay un componente claro de especulación".
En todo ese cuadro, agregó Lafer Piva, "la elección, como era de esperar, crea volatilidad y tensión. Es una ecuación perversa". Por ello, dijo, la posibilidad de que el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inacio Lula da Silva, gane las elecciones del 6 de octubre (como indican todos los sondeos) tiene una incidencia en el alza del dólar en la última semana, que llegó a 3.8 reales.
"La sucesión, claro, tiene un papel, dado principalmente por el hecho de que el PT está cómodamente adelante", opinó. Por ello, el mercado financiero reacciona de acuerdo a la percepción que sus operadores tengan sobre las campañas.