El presidente de EEUU, George W. Bush, habló por teléfono con Bill Ford, el ex consejero delegado de la empresa Ford, en medio de las críticas por el retraso de su reunión con los tres principales fabricantes de automóviles del país.
Los demócratas y el candidato a gobernador por el estado de Michigan, Dick DeVos, han criticado el retraso de la reunión que desde principios de año estaba previsto que celebraran Bush y los responsables de General Motors, Ford y Chrysler, para abordar la crisis que afecta al sector.
Bush acudió a un acto en la localidad de Clarkston, en el estado de Michigan, para recaudar fondos para los candidatos republicanos al Senado en las elecciones del próximo 7 de noviembre.