La Reserva Federal de Estados Unidos y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC, por sus siglas en inglés) adoptaron pocas medidas para vigilar el auge de $2, 8 billones en el mercado hipotecario estadounidense, cuyas quiebras ahora amenazan con empeorar la recesión del mercado de la vivienda.
La Fed, que es responsable de la estabilidad de sistema bancario, no amonestó públicamente a entidad alguna por hacer caso omiso de los reiterados avisos sobre las prácticas hipotecarias entre 2004 y 2006. La OCC, que supervisa 1.793 bancos nacionales, sólo emprendió durante ese período tres actuaciones en defensa del consumidor relacionadas con hipotecas.
Defensores de consumidores y ex gobernantes dicen que los reguladores, han actuado más tras bambalinas en lugar de advertir las deficiencias de algunas entidades.