La "retórica cada vez más agresiva" del presidente de EE.UU., Barack Obama, contra la petrolera BP causa gran preocupación a los empresarios británicos, temerosos de que esos ataques dañen las relaciones transatlánticas.
Así lo señala ayer el Financial Times, según el cual el empresariado del Reino Unido cree que esos ataques "injustificados" a BP por su gestión del derrame de petróleo en el Golfo de México están más dictados por la campaña electoral con vistas a las elecciones del Congreso en noviembre que por consideraciones regulatorias.